Vistas de página en total

miércoles, 10 de octubre de 2012

Novela laliter. Capítulo 50


CAPITULO 50
Cuenta Peter:
En el trayecto a Ezeiza recordé que no tenía ninguna dirección para irla a buscar, pensé quien podía tener y al instante se me vino Stéfano a la mente. Marqué su número y lo llamé.
-No me preguntes nada, pasame la dirección de la casa de Lali en México- me apresuré a decirle cuando me atendió- Por favor, es urgente- agregué
Luego de pasarme la dirección, le pregunté si sabía la de Maxi, el supuesto ex novio, pero me dijo que no se acordaba. Corté y miré el paisaje por la ventana mientras deseaba llegar lo más rápido posible al aeropuerto. Tenía miedo de no poder llegar a tiempo. El taxista me notó nervioso pero no se atrevió a preguntarme. Al llegar, le pagué y entré. “Bien, ¿ahora que hago?” Pensé mirando para todos lados. Me dirigí a hablar con un señor que se ocupaba del tema, le expliqué brevemente mi situación.
-Necesito un pasaje barato y que el avión salga lo más rápido posible- expresé luego
Me pidió que espere un segundo y mientras se fijó en la maquina y averiguó si había un lugar disponible. Tardó en encontrarme una solución, ya que estaban todos los vuelos llenos. Finalmente, me consiguió un pasaje.
-El vuelo sale en una hora- me dijo mientras me entregaba el papel
Me salió más caro porque le tuve que negociar para poder viajar siendo menor sin el permiso de mis padres. Costó pero luego de un rato lo convencí. El único problema es que me gasté exactamente toda la plata que tenía. Le agradecí y me dirigí a hacer el check in y a despachar el bolso. Terminé de hacer todos los tramites y me fui a la sala de espera. Miraba el reloj cada 5 minutos hasta que finalmente anunciaron mi vuelo y rápidamente fui al sector indicado. Una vez ya arriba del avión deseaba que las 9 horas y media se pasaran volando. Miré para todos lados, me abroché el cinturón, pasaron un mini video de indicaciones del avión y luego despegó.
 Cuenta Lali:
Me desperté por la luz que ingresaba de la ventana. Apenas abrí los ojos empecé a sentir el calor, el día estaba bastante pesado. Me quedé unos segundos acostada y luego me levanté. Agarré una maya, un short y una remera, y me cambié. Bajé a desayunar, mi papá ya se había ido a trabajar. Me preguntaba que podía hacer para aprovechar el día, aparte necesitaba ocupar mi tiempo para evitar pensar en Peter. Me acordé de las clases de baile y canto, a las que asistía antes de volverme a Buenos Aires. Pensaba ir pero igual faltaba para las 10 am. Miré el reloj, eran las 9:30. Bueno, sólo faltaba media hora, pasaba rápido.
Cuenta Peter:
De los nervios y la ansiedad que tenía por llegar, no me había dado cuenta que al había una chica sentada al lado mío. La miré y me miró y me sonrío. La verdad que era una chica muy linda.
-Muchas horas de viaje, ¿No? -acoté de repente, para sacar un tema
-Sí- me respondió- Igual hay viajes más largos- agregó y se río mirándome
-Pasa que no estoy acostumbrado a viajar mucho- le expliqué- Y los viajes que hice en avión fueron cortos- agregué
-Yo suelo viajar bastante seguido porque mis primos viven en México, justamente ahora estoy yendo a quedarme unos días en su casa -me contó
-Que copado- acoté- Debe estar bueno hacerse esas escapadas de vez en cuando- agregué
-Sí, a mi me gusta hacerlo- me dijo
-¿Y cuántos años tenes? - me interesé
-17, estoy en 5to año- me respondió- ¿Vos?- agregó mirándome
-Igual- le respondí- ¿A donde se van de viaje de egresados? -agregué con interés
-A bariloche, ¿Ustedes? - me respondió
-También- le respondí- Pero yo quería Porto- agregué y me reí
-Si, la verdad que debe ser lindo ir de viaje de egresados a Brasil- me dijo
-¿Te estoy molestando con muchas preguntas? -me atreví a preguntar- Decime eh, pasa que yo agarro confianza rápido con las personas- agregué
-No hay problema, no me molestas- me dijo- ¿Y vos por qué viajas a México? - se interesó
-Para ver a mi novia que vive allá- le respondí- Va, vive su papá y ella está en Buenos Aires estudiando pero viajó para acá unos días... bueno, es medio dificil de explicar- agregué enredándome con las palabras
-Ah, ¿Tenés novia? -preguntó desilusionada
-Sí- le respondí intentando captar su reacción- ¿Y vos? ¿Algún novio? -me atreví a preguntarle
-No, por ahora estoy soltera- me respondió
-¿Sin apuro o con apuro? - le pregunté y me reí
-Sin, sin- me devolvió la risa
Cuenta Lali:
Se hizo la hora y me fui caminando hacia el lugar, quedaba a unas cuadras de casa. En el trayecto me puse a pensar en Peter, algo que me había dicho en una discusión giraba en mi cabeza. "Lo más importante es que en una relación haya confianza, sino no funciona", su voz aparecía en mi mente, torturándome. Finalmente llegué al lugar donde antes tomaba clases de canto y baile, al entrar me encontré con una amiga que al verme corrió a abrazarme.
-Amiga, te re extrañe- me dijo ella
-Yo también, Cami- le dije despegándome del abrazo- ¿Cómo andas? - agregué con una sonrisa
-Re bien, con mil cosas para contarte- me respondió- ¿Y vos? ¿Qué haces por acá? - agregó
Estuvimos conversando un poco mientras empezaba la clase. La profesora también se alegró de verme y me recibió con un gran abrazo. Pasé un lindo momento, en el que volví a cantar y a bailar, que era algo que realmente amaba hacer. Luego de la clase, me volví a mi casa junto a mi amiga. Ya casi la hora del mediodía, nos preparamos algo y almorzamos en el comedor de casa.
-¿Sabes algo de Maxi? - me animé a preguntar
-Sí, estos días estuvo re pesado- me respondió- No para de hablar de vos- agregó
-Pero, ¿hablas seguido con él? - le pregunté- 
-Maso menos, no tengo una relación de amistad con él, pero cuando me lo cruzo sí- me explicó- ¿Vos ya lo viste? - agregó
-No no, llegué ayer y todavía no me lo crucé-respondí
-Pero igual ustedes ya habían terminado, ¿No? - se interesó, mientras tomaba un vaso de agua
-Si si, estoy de novia de vuelta con Peter- le dije- ¿Te acordás que te había hablado de él?- agregué 
-Ah si si, él que conociste a los 14 años- me dijo
-Si, él- afirmé
Nos quedamos toda la tarde hablando, la verdad es que la había extrañado mucho. Fue la primera que conocí cuando me vine a vivir acá, iba conmigo al colegio también. El reloj marcaba las 5:00 de la tarde, ella se retiró de casa y al instante llegó mi papá de trabajar. Me saludó rápidamente y se dirigió a bañarse. Yo subí a mi habitación y me puse a pensar qué podía hacer para matar el tiempo. De repente mi celular empezó a sonar, en un segundo me puse pálida, me estaba llamando Maxi.
Tomé coraje y atendí.
-Hola- dije al atender
-Llegaste, ¿Verdad? -se interesó
-Si, llegué ayer- apenás respondí
-Quiero verte- expresó
-¿Ahora? -pregunté
-Sí, ahora mismo- me respondió- Vení a mi casa, tenemos que hablar- agregó
-Hagamos una cosa, venite vos a mi casa- le dije 
-No, vos vení a mi casa- me dijo
-Acá estamos más cómodos, por favor- insistí
-Bueno está bien, voy para allá- dijo y cortó
Intenté que venga para mi casa porque acá estaba mi papá y no me iba a poder hacer nada, y de alguna manera me sentía más segura. En pocos minutos, lo tenía en la puerta de mi casa tocando el timbre. Bajé a abrirle y subimos a mi habitación, en el camino nos cruzamos a mi papá que lo saludó. 
-Paso mucho tiempo, ¿No?- dije intentando sonar tranquila
-Si, mucho tiempo sin tus besos- me dijo acercándose
-Bueno bueno, pará- le dije alejándome- Hablemos que seguro tenés muchas cosas para contarme- le dije un poco nerviosa
-Te noto medio tensa, ¿Puede ser? -me preguntó pacífico- ¿Es por las amenazas?- agregó
-Algo así- apenas respondí
-Perdón- se disculpó- No quería presionarte para que vinieras, pero es que realmente te extrañaba- agregó
-Está bien- dije sin mirarlo
-Pero podes estar tranquila, no te voy a hacer nada- me dijo- Yo ya cambié- agregó
-No puedo asegurarme que me estés diciendo la verdad- le dije
-Mirame a los ojos y te vas a dar cuenta que te estoy siendo sincero- me dijo intentándome convencer
-Hasta hace unos días parecías ser el mismo loco que antes- me atreví a decirle
-Cambié y te lo voy a demostrar- me dijo- ¿Podemos ir a dar una vuelta? -agregó
-No sé si quiero moverme de acá- le dije dudando
-Por favor, confiá en mi- insistió- No te voy a hacer nada- agregó
-Bueno, está bien- respondí no del todo convencida
Mi primer error había sido no confiar en Peter y contarle lo que me pasaba, mi segundo error había sido no contarle este problema a mi papá, y bueno... el tercero era esté, volver a confiar en Maxi.

Cuenta Peter:
Intenté dormir pero la ansiedad por llegar y el miedo de que le pase algo a Lali, me ganaban. Estaba bastante preocupado y necesitaba distraerme un poco para no hacerme la cabeza. Pero no podía hablar con nadie, Luna se había quedado dormida. Hablando de ella, me parece una chica re simpática y algo tierna...y muy linda. Igual no era momento de que me ponga a mirar a otra chica, estaba yendo a salvar a la chica que amo. "Salvar" me sonaba a que esto no era real, estas cosas suelen pasar en las novelas, aunque bueno, la gente esta cada vez más loca y lo vivimos también en la realidad. Muchas reflexiones pero yo necesitaba llegar.  


Cuenta Lali: 
Me encontraba con Maxi caminando por las calles de México. Intenté comprender su conducta, hasta hace unos días era un loco psicópata, y ahora parecía ser una persona normal y tranquila. Me preguntaba por dentro si estaba haciendo bien en volver a confiar en él, si estaba haciendo bien en darle una segunda oportunidad. Me hablaba hasta en un tono comprensivo y hasta sentí que estaba hablando con aquel con Maxi que conocí y de alguna forma me enamoré, o eso creía en esa época. Todo estaba bien hasta que de repente... 


Maxi: Tengo algo para vos, ¿Me acompañas a casa a buscarlo? -me preguntó 


Lali: Mejor dámelo otro día-le respondí desconfiando  


Maxi: Lali - me dijo y me miró - ¿Seguís sin confiar? -agregó 


Lali: No es que no confíe, pero...- le empecé a decir 


Maxi: Pero nada- me interrumpió- ¿Confías si o no?- agregó 


Lali: Bueno, está bien, vamos a tu casa - le dije aún dudando  


Nos dirigimos hacia su casa a buscar el supuesto regalo que tenía para mí. En el camino me sentía rara, y el miedo a equivocarme volvía a aparecer.



-Continuará..


IMPORTANTE NO SE PORQUE SE SUBIÓ ASI DE RARO, NO LO PUDE ARREGLAR, DEBE SER PORQUE NO LO TENÍA EN WORD, LO TENIA EN DIFERENTES ARCHIVOS Y LO FUI ESCRIBIENDO DE A POCO, COMO ESTOY SIN TIEMPO, POR DIA ESCRIBÍA UN PEDACITO, ASI QUE SI HAY ERRORES PERDÓN, NO TUVE TIEMPO DE RELEER TODO! ESTOY CADA VEZ CON MENOS TIEMPO PERO VOY A IR SUBIENDO CUANDO PUEDA. PERDÓN!!! Y GRACIAS A TODOS POR LEER. BESOS.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Novela laliter. Capítulo 49


CAPITULO 49
Cuenta Lali:
El avión arribó. Fui a buscar mi valija y terminé de hacer todos los trámites. A la salida del aeropuerto me encontré con mi papá que me vino a buscar con el auto, y marchamos rumbo a casa. En el trayecto no hablamos mucho, sólo me contó un par de cosas del trabajo y me pregunto cómo me estaba yendo en el colegio. El auto se frenó y comprendí que habíamos llegado. Me bajé del auto y observé todo, nuevamente en México. Papá abrió la puerta de casa y yo entré atrás de él, llevé mi valija arriba y comencé a acomodar todo mientras él preparaba la cena.

Cuenta Peter:
Salí de bañarme, me cambié y volví a acostarme. Me preguntaba que estaba haciendo Mariana en estos momentos, si ya había llegado a México, si ya estaba en la casa… si ya había escuchado mis mensajes. Ese pensamiento me recordó que tenía que llamar a Eugenia para lograr que me cuente lo que sabe, así que agarré el celular y marqué su número. Me quedé como un idiota esperando hasta que se activó el contestador, claramente, no me quiso atender.

Cuenta Lali:
Terminé de acomodar todo y bajé. Mi papá ya estaba sentado en la mesa con la comida lista, me senté enfrentada a él. Era como extraña la situación, me recordaba a las noches antes de volver a Buenos Aires. Igual debo admitir que era cómodo no tener que ocuparme de la comida.
-¿Hasta cuándo te pensas quedar? – se atrevió a preguntarme él- Digo, por las faltas en el colegio…-agregó
-Mucho no- respondí mientras comía- Unos días y me vuelvo- agregué
-Te peleaste con Peter, ¿No? –se interesó
-No, que yo haya venido acá no tiene nada que ver con él- le expliqué- Simplemente quería venir unos días acá y estar con vos- agregué agarrando el vaso
-Bueno, me alegra que estes acá- me dijo y luego sonrío
-Pa, ¿vos sabías que mamá podía terminar así? –le pregunté y vi que se atragantó con la comida- Supongo que te enteraste- agregué
-Prefiero no hablar de tu madre- me respondió luego de toser y beber agua
-Bueno, si no te molesta voy a ir subiendo porque estoy cansada- le dije levantándome de la silla- Buenas noches, pa- agregué saludándolo y yéndome
Cuenta Peter:
No bajé a comer, la verdad que todo este tema me había quitado el apetito. Permanecí acostado boca arriba mirando el techo mientras reflexionaba. Al rato entró mi mamá a la habitación con una bandeja con comida y me la dejó sobre el escritorio. Creí que se iba a ir pero se acercó y se sentó en la cama, mirándome.
-Te traje la cena, tenés que comer- me dijo
-No tengo hambre, mamá – le respondí
-Pero no podes estar sin comer, Peter- insistió- Te va a hacer mal- agregó
-Bueno pero no quiero, y no voy a comer- concluí
-Alai me contó que estás así porque Lali se fué- acotó
-No quiero hablar del tema- le dije sin mirarla
-Está bien, me voy- dijo levantándose y caminándo hacia la puerta- Comé- agregó al irse

Cuenta Lali:
Al agarrar mi celular me dí cuenta que tenía varias llamadas perdidas de Peter, y un par de mensajes de voz. Me senté en la cama y puse para escucharlos. “Lali, no entiendo por qué te fuiste, atendeme” “Ey mi amor, necesito que hablemos, ¿me llamas?” “Tu carta es confusa, necesito una explicación, dale”  “No sé si ya llegaste, no sé nada” “Lali por favor, me estoy volviendo loco, no entiendo nada” “Mi amor, es el quinto mensaje que te dejo, necesito saber si ya llegaste, llamame cuando escuches esto”. Cerré los ojos y suspiré. Me hacía mal toda esta situación, solo deseaba que Peter se pudiera tranquilizar y dejar de pensar un poco en mi y en esta partida. Marqué el número de Eugenia y la llamé.
-Amiga, estaba preocupada- me dijo al atenderme
-Ya llegué, quería avisarte que ya estoy en casa con mi papá y que está todo bien- le dije
-Me alegro entonces- me dijo
-¿Vos como estás? ¿Qué hacías? –le pregunté
-Bien, estudiando un poco para el exámen de mañana –me respondió
-¿De Peter sabes algo? – me interesé
-Sí, vino a mi casa hoy, estaba como loco. No te creyó para nada la excusa que le pusiste en la carta- me contó
-Pero no le dijiste nada, ¿no? –me preocupé
-No, no. Pero se la agarró conmigo y me trató mal, siempre termino en el medio de sus problemas- me explicó
-Bueno amiga, pero bancame en esta- le pedí
-Está bien. ¿Hablaste con tu papá del tema? –me preguntó
-No, y no le voy a decir- le respondí
-Pero Lali, teníamos un trato- me reprochó
-Si ya lo sé, pero no lo quiero preocupar. Aparte no pasa nada, sé manejar la situación- la intenté convencer
-No habíamos quedado en eso, y no seas cabeza dura, tenés que contarle, no podes enfrentar esto sola- insistió
-Confia en mí, amiga, todo va a estar bien- le dije- Te dejo que me voy a dormir, te quiero- agregué y corté
No se quedó muy convencida Eugenia, espero que no rompa con su promesa. Me estaba por ir a dormir pero me acordé que me fui sin despedirme de Stéfano, así que lo llamé.
-Prima, ¿qué pasó? –me preguntó al atender- Me enteré por Alai que te fuiste- agregó
-¿Alai te contó? –me sorprendí- Viajé a resolver unos problemitas pero en unos días vuelvo- agregué
-Pero, ¿está todo bien? – se preocupó
-Si si, vos quedate tranquilo- le dije- Te dejo que me voy a dormir, cuidate- agregué y corté
Apoyé el celular en la mesita de luz y me acosté. Me quedé pensando en varias cosas hasta que me quedé dormida.

Cuenta Peter:
Me encontraba más preocupado que antes, Mariana no me había devuelto las llamadas, ni me había avisado que llegó. ¿Qué estaba pasando? Cada vez entiendo menos. Decidí no pensar más en ella, intenté focalizar mi mente en otros temas, y luego dejé que el sueño me atrape.
A la mañana siguiente, me vino a despertar Alai, quien al entrar a mi habitación observó que la bandeja de comida seguía intacta. Me pidió que me apurara y se retiró. Me levanté de la cama y recordé que hoy tenía examen de Física, ya tenía decidido entregar en blanco. Me puse el uniforme y bajé dirigiéndome a la cocina, desayuné algo rápido y agarré mi mochila. Alai bajó rápido, ya lista, y nos dirigimos hacia la puerta. Pero cuando la abrí me encontré con Eugenia, quien llevaba preocupación en su rostro, fue ahí cuando presentí que algo malo estaba pasando.

-¿Qué haces acá, Euge? – me interesé mirándola a los ojos

-Lali puede estar corriendo peligro- me confesó con tono preocupado

Tomé la decisión en segundos y la hice pasar, dejando la puerta abierta. No estaba para nada tranquilo, me encontraba bastante acelerado, había que actuar rápido.

-Alai, andá al colegio- le pedí

-Pero, te espero- me respondió sin comprenderme

-No Alai, viajo a México- le expliqué- Después avisale a mamá, ahora andate- insistí

-Pero Peter…-me reprochó

-Andá al colegio Alai- le dije sacado, y la empujé afuera y cerré la puerta

Intenté tranquilizarme, suspiré mirándola a Eugenia y subí a mi habitación, ella subió atrás mío. Agarré un bolso y lo apoyé arriba de la cama, mientras lo habría y pensaba qué ropa llevar.

-Contame todo lo que sabes- le pedí a Eugenia mientras iba metiendo ropa en el bolso

Me contó todo, con detalles. Luego terminé de meter todo en el bolso y me atreví a preguntarle si allá hacía calor, en lo que ella me contestó que sí, que estaban empezando el verano. Seguido le pregunté cuántas horas de viaje era, me contestó unas 9 horas y media. La corrí del paso y busqué la caja donde tenía todos mis ahorros, me guardé toda la plata en un bolsillo del bolso, dudando si me iba a alcanzar.

-¿Quéres que te preste plata? – intentó ayudarme Eugenia

-No, está bien- le respondí mientras terminaba de agarrar unas cosas

-¿Vas a ir con el uniforme? – se interesó

-Si, después en el aerpouerto me cambio- le respondí convencido saliendo de la habitación

Aún preocupado por si la plata me iba a alcanzar o no, pasé por la habitación de mis padres y revolví buscando más plata. Luego de agarrar un poco más, bajé las escaleras, con Eugenia atrás, aún seguía preocupada por la situación. Salimos afuera.

-Andá al colegio, vas a llegar tarde- le dije mirando el reloj

-Cuidate, te quiero- me dijo con sus manos en mis caras y luego me dio un beso en la mejilla

La miré alejarse y tomarse un taxi hasta el colegio, ya que no podía llegar tarde porque tenía examen. Esperé que venga otro taxi y me lo tomé. “A Ezeiza” le comuniqué al taxista.

-Continuará…


Importante! Les dejo capítulo largo! Y espero que con esto se les pase la bronca ajaja, esperen el cap siguiente que va a estar bueno y va a pasar lo que tanto me pidieron que pase ;). ¿Qué les quería decir? Ah si, que voy a cambiar el método para avisar porque si no se me hace un quilombo, aparte cada vez son más y me lleva un montón de tiempo avisarles una por una, y termino olvidándome de alguien. Así que lo que pensé es avisarles grupalmente por tw y a medida que van comentando voy respondiendo individualmente, es una forma más organizada y evito volverme loca yo. Y les pido que la mayoría trate de comentarme por acá porque dsp si me comentan por acá y también por tw me mareo ajaja. En fin, espero que hayan tenido un MUY buen finde.

DOS SORPRESAS! Creo que ya había anticipado que tenía dos sorpresas... bueno la primera es que en el cap.50, osea el próximo, va a pasar lo que tanto quieren que pase. Y la segunda sorpresa, es que como también algunas me venían pidiendo, voy a ser una maratón. Igual denme un poquito de tiempo que me organizo y adelanto caps, si llego la maratón va a ser de 10 caps, si no llego será de 5 caps. Después les confirmo la fecha de la maratón, mientras tanto voy a seguir subiendo como vengo subiendo.


¿Alguna se copa?  Les dejo mi ask, por si alguna tiene ganas de preguntar algo o se copa, RESPONDO TODO! http://ask.fm/julietlanzani 


FIRMEN, FIRMEN!

jueves, 27 de septiembre de 2012

Nove laliter. Capítulo 48


CAPITULO 48
Cuenta Peter:
Llegué lo más rápido que pude a la casa de mi mejor amiga y toqué el timbre. Apenas entré, ella se dio cuenta de mi cara de preocupación pero no se animó a preguntarme, se encontraba junto a Nicolás, quien también me miró extrañado.
-¿Qué sabes de Lali? – le pregunté a Eugenia, mirándola
-No entiendo, Peter- disimuló ella- ¿Qué pasó? Me preocupas- agregó
-Viajó a México- respondí- Se volvió a ir- agregué conteniendo mis nervios
-¿Se fue? – preguntó asombrado Nicolás -¿Cómo te enteraste?-agregó
-Dormimos juntos, y hoy cuando me levanté encontré una carta que decía que se iba- expliqué- ¿Vos que sabes?- le insistí a Eugenia
-A mi me dijo que se tenía que ir a México a solucionar unos problemas familiares- me respondió ella
-Me dijo lo mismo pero no me cierra- le dije firme- Sé que vos sabes la verdad porque a vos te cuenta todo, ¿me lo podes decir? –agregué empezando a alterarme
-Peter te estoy diciendo que es todo lo que sé –se defendió ella- Es lo que ella me dijo- agregó
-Me estoy empezando a poner nervioso y no me quiero pelear con vos, la excusa pedorra esa es mentira y sé que a vos te dijo la verdad, te lo ruego Eugenia- le dije- No me mientas y decimelo- agregué sacado
-Peter, tratala bien- interfirió Nicolás- Te está diciendo que es lo único que sabe, no insistas más- agregó
-Amigo, en serio- me dijo ella apoyando su mano en mi hombro- No te preocupes, ella está bien y va a volver- agregó mirándome a los ojos
-Ponele que te creo- le dije sacando su mano de mi hombro- Mejor me voy- agregué caminándo hasta la puerta y yéndome
Caminé hasta mi casa, apenas entré subí rápido a mi habitación, dejé las cosas por ahí tiradas y me dejé caer en la cama. No entendía nada de lo que estaba pasando. ¿Por qué se fue? Esa pregunta giraba y giraba en mi cabeza, no podía encontrarle una respuesta. No sabía que hacer, no sabía si ir corriendo tras ella, si llamar a todas las personas posibles para que me brinden información, si olvidarla o si quedarme acá acostado haciendome la misma pregunta una y otra vez. Por el momento pensaba hacer la última.
Las agujas del reloj marcaban las dos de la tarde, no había almorzado pero tampoco pensaba hacerlo, no tenía hambre, no tenía ganas de nada. Agarré mi pelota de rugby, la cual se encontraba sobre el puff de mi habitación, y comencé a pasarmela de una mano a la otra mientras me perdía en mis pensamientos. No tardó mucho para que alguien entre a mi habitación y me interrumpa, esa fue Alai, quien al notarme triste se sentó en la silla de mi escritorio y me miró con intenciones de hablar.
-¿Qué te anda pasando? – se interesó
-Lali se fue a México- apenas respondí
-¿Otra vez se fue? –preguntó asombrada- ¿La dejaste ir? ¿Qué hiciste cuando te dijo? –agregó
-Me enteré que se fue por una carta que me dejó al irse- le respondí aún pasandome la pelota de una mano a la otra
-¿Pero en la carta te escribió por qué se iba? –preguntó
-Maso menos, la carta es muy confusa- respondí pasándole la pelota
-¿La tenes acá?- me preguntó atajándola
-Sí- le respondí sacándo la carta del bolsillo del pantalón- Decime qué opinas- agregué dándosela
-A ver- me dijo pasándome la pelota y abriendo la carta- Muchas cosas que no cierran- opinó cuando la terminó de leer
-Analicemosla –le pedí levantándome y quedando sentado con la pelota en mis manos
-Por empezar, si fueran problemas familiares que los resuelve y vuelve, ¿Por qué te lo dice en una carta y no te lo cuenta personalmente?- preguntó
-Y no sé- dije pensando- Capaz porque se enteró en ese momento porque la llamaron y no me quiso despertar- agregué
-No sé, puede ser- me dijo dudando- Bueno, dejemos eso ahí por el momento, sigamos- agregó mientras continuaba leyendo la carta
-Seguí- le pedí
-Te dice que no te va a hacer ninguna promesa para no fallarte pero que va a intentar volver- me dijo- Si sólo tiene que resolver un problema familiar, ¿Por qué no volvería? –agregó
-Si, pensé lo mismo cuando la leí- le dije- No entiendo cuál sería el impedimento para que no vuelva- agregué confuso
-Claramente eso no cierra – me dijo
-Capaz lo del problema familiar es una excusa para no decirme que se fue porque no me quiere más y que nuestra relación terminó- le dije
-¿Vos sos idiota? –me preguntó- Dejá de decir estupideses, aparte acá a lo último dice que te ama y que lo único que quiere es estar con vos- agregó
-Bueno, era un chiste- le dije- Pero claramente el motivo que puso ahí no es- agregué pensativo
-¿Hablaste con Euge? – me preguntó- Ella seguro sabe- agregó convencida
-Si, pero me dijo lo mismo que dice en la carta- respondí- Me dijo que Lali le contó que se iba por un problema familiar- agregué
-Para- me dijo pensando- Ahí está, revovinemos- agregó
-¿Qué? No entiendo- le dije extrañado
-Al principio me dijiste que seguro no te contó personalmente porque se enteró en el momento y no te quería despertar- me dijo
-Si- acoté- ¿Y? –agregué sin entender a donde quería llegar con su pensamiento
-Y ahora me estás diciendo que Euge te dijo que Lali le contó que se iba por un problema familiar, entonces no es como vos decis porque si Euge lo sabía desde antes es porque Lali ya desde antes sabía que se iba a ir- me explicó
-No lo había pensado- apenas expresé- Que inteligente que sos- agregué
-Eugenia lo sabe todo- insistió
-Si ya lo sé- le dije- Pero no me lo quiere decir, seguramente se lo pidió Lali- agregó
-Insistile, llamala- me dijo
-Si, ahora está con Nicolás- le expliqué- Cuando se vaya la llamo- agregué
-¿Y a Lali la llamaste? – se interesó
-Si, pero tiene el celular apagado porque está en el avión todavía- Tengo que esperar- agregué volviéndome a acostar
-Bueno, me voy a estudiar porque mañana tengo examen- me dijo levantandose de la silla
-Dale, andá- le dije- Gracias- agregué mientras la veía irse
Mi hermana tenía razón, si Eugenia lo sabía era porque Mariana se lo había contado antes, y eso quiere decir que ya sabía que iba a viajar. ¿Pero por qué no me lo contó? Tenía que haber algo más atrás de todo esto, tenía que haber una razón por la cual no me lo dijo. ¿Pero cuál era? Necesitaba no pensar más, me estaba volviendo loco. Me despeiné y luego me refregué la cara con mis manos gritando con bronca. Quería poder entender un poco más toda esta situación pero era todo tan complicado… cerré los ojos y me quedé dormido.

Cuenta Lali:
Las horas arriba del avión no se pasaban más. Me habían agarrado ganas de ir al baño pero la señora que se encontraba al lado mío estaba en pleno sueño y me daba cosa despertarla. Aparte cuando miré para atrás, había bastante gente esperando para el baño, así que me quedé en donde estaba. Debo confesar que me había agarrado hambre, el almuerzo así como me lo trajeron se lo llevaron; y es que en ese momento no quería comer, el pensar en Peter me había cerrado el apetito.  Menos mal que el día estaba lindo y no estaba lloviendo, es horrible viajar con turbulencias, y lo digo por experiencia. Estaba tranquila hasta que la última conversación que tuve con Eugenia me volvió a torturar en la mente.
“¿Vos sos conciente de que si te vas, lo podes perder a Peter?”
Lo que menos quería era perderlo. Sabía bien que con mi partida lo estaba lastimando, sabía bien que seguramente en estos momentos el estaba sufriendo y estaba pensando en mí… y también sabía bien que estaba corriendo el riesgo de perderlo. Y si lo perdía no se qué iba a hacer, el pensar en eso me revolvió el estómago.

Cuenta Peter:
Cuando me desperté ya era de noche. Lo primero que pensé fue “Lali ya llegó”, y entonces me giré para agarrar el celular, que se encontraba en la mesita de luz, y la llamé. El celular ya no se encontraba apagado, pero no me atendía. Le dejé varios mensajes y permanecí con el celular en la mano con esperanzas de que llame, pero el celular nunca sonó. Cansado de que me ignore, me levanté de la cama y la llamé una vez más, nuevamente no me atendió.
-Lali, es el quinto mensaje que te dejo. ¿Ya llegaste? Llamame cuando escuches este mensaje- dije cuando apareció el contestador
Revolié el celular a la cama y me fui a bañar.



Perdón perdón perdón perdón perdón perdón perdón perdón perdón perdón.  Estuve a mill con la facu, fue una semana llena de examenes, perdón por no poder subir antes. Este finde me voy a tomar el tiempo para escribir varios caps y tener los adelantados. Tengo una sorpresa que más adelante se las digo!!  Gracias por todos los coments, ah y quedense tranquis con la historia de la nove, en 2 caps más me van a amar. Besos!

domingo, 23 de septiembre de 2012

Novela laliter. Capítulo 47


CAPITULO 47

Cuenta Lali:
El viento golpeaba fuerte las ventanas. Me hallaba envuelta en una sábana, abrazada a Peter. Comencé a soltarme despacito intentando que no se despierte, me separé un poco de él y fijé mi vista en la ventana mientras le acariciaba el pelo a él. No quería dormirme porque tenía miedo que se me pase la hora y terminar perdiendo el avión. Lo observaba a él, quien se encontraba sumergido en un sueño profundo y me agarraba un dolor en el pecho, una angustia dificil de controlar. Sabía que me estaba equivocando, sabía bien que estaba tomando una decisión incorrecta… pero debía viajar. Me quedé unos minutos perdida en mis pensamientos. Luego me levanté de la cama, abrí la valija, saqué ropa y me vestí, separé una campera para ponerme al salir. Observé que en el suelo se encontraba nuestra ropa de ayer a la noche, la levanté y la dejé sobre la cama. Intentando hacer el menor ruido posible llevé la valija al living. Me senté unos segundos en el sillón, y sí, ese era mi lugar preferido para pensar y claramente lo iba a extrañar, aunque no voy a negar que allá en México también tengo asignado un lugar. Busqué una lapicera y una hoja y sentada en la mesa de la cocina le escribí una especie de “carta de despedida” a Peter, luego entré despacito a mi habitación y se la dejé arriba de la mesita de luz. No pude evitar mirarlo, se veía tan tierno todo dormidito, me quedé tildada como el primer día en que lo ví. ¿Algún día podrá perdonarme? Pensé. Que mal me sentía por dentro, sentía como si me vaciaban por segunda vez. Lo estaba dejando otra vez, me estaba yendo lejos una vez más, se me estrujaba el corazón al pensar en cómo iba a reaccionar cuando despierte, pero ya no podía hacer nada. ¿O si? Sí, podía quedarme pero quedarme sería no enfrentar el problema, sería una muestra de cobardía. ¿O cobarde era irme lejos sin animarme a contarle todo al amor de mi vida? Que pensamiento profundo, las agujas del reloj me apuraban así que esa reflexión la dejé ahí. Volví a fijar mi vista en él y una lágrima se me escapó. Me sequé rápido, luego me agaché hacia él y besé lentamente su mejilla. Antes de irme de la habitación, le susurré “Perdoname mi amor, te amo”. Estaba caminando en el living dirigiéndome a la puerta pero me frené. Retrocedí unos pasos y me dirigí a donde se encontraba Stéfano, le dí un beso en la mejilla y volví al living. Ahora sí, era tiempo de partir. Me puse la campera, agarré la valija y me fuí. Llamé a un remis y me quedé esperando del lado de afuera del edificio mientras miraba la gente pasar y observaba sus rostros, algunos parecían felices, otros tristes, otros preocupados. La brisa me despeinaba, el cuerpo se me congelaba y yo sólo quería que llegue ese maldito remis antes de que me arrepienta de mi decisión. Cuando el vehículo se frenó sentí una sensación extraña, algo me decía que no tenía que viajar, me quedé paralizada por unos segundos. Cuando volví a la tierra el remisero ya estaba poniendo cara de impaciente, suspiré una mezcla de miedo y angustia y caminé hacia la puerta del auto, antes de subir miré para atrás. Todo me recordaba a aquel día cuando viajé para acá, la única diferencia que ese día estaba feliz de volver. En el trayecto a Ezeiza miré el paisaje, nuevamente alejandome de Buenos Aires, nuevamente camino a  México. Una vez en el aeropuerto, hice todos los tramites, despaché la valija y las escaleras mecánicas me subieron. Me dirigí a una confitería y me tomé un café, aproveché para llamar a mi papá y avisarle que estaba viajando para allá, lamentablemente no safé de su interrogatorio pero intenté sonar lo más convincente al decirle que no había pasado nada, que sólo viajaba para estar unos días con él. Luego de un rato, caminé hasta la sala de espera y me senté. Veía a la gente pasar, familias con caras de felicidad que seguramente se estaban yendo a disfrutar de un viaje por satisfacción, parejas con cara de enamorados que tal vez se estaban haciendo una escapadita a conocer algún lugar, y bueno… después estaba yo… sola.  El tiempo parecía que se había detenido, las agujas del reloj no avanzaban y la ansiedad empezaba a calcomerme por dentro. Observaba como anunciaban algunos vuelos y las personas iban desapareciendo del lugar. Fantaseaba con que aparezca Peter y no deje que me vaya, pero era algo que ya se sabía que no iba a pasar, no por segunda vez. No todas las personas que viajaban estaban felices o se estaban yendo por placer, algunos eran simples trabajadores que tenían que viajar. Lo único que rescataba del viaje es que allá no iba a tener frío, y este pensamiento surgió porque tenía todo el cuerpo helado. El aviso de mi vuelo por el parlante me sacó bruscamente de mis pensamientos, me levanté de la silla, agarré la valija y me dirigí a donde indicaban. Mientras hacía la fila para mostrar el pasaje y subir, me giré aún con esperanzas de que aparezca alguien que me frene, pero era insólito. Me tocó a mi, el señor me miró con desconfianza debido a mi estado de nerviosismo, pero igual me dejó pasar. Ya me encontraba en el avión, mi asiento estaba ubicado al lado de la ventanilla, al lado mio se sentó una señora con varios años de edad. El corazón me latía a mil, estaba por dejar el país. Cerré los ojos deseando que todo fuera una pesadilla, pero cuando los abrí el avión despegó.

Cuenta Peter:
Me desperté con un poco de dolor de cabeza, al final Lali tenía razón, se me había ido un poco la mano con el alcohol ayer en la fiesta. Giré para abrazarla pero me encontraba solo, algo que me extrañó bastante. Me levanté de la cama, agarré mi ropa y me cambié.

-Lali- dije saliendo de la habitación

Nadie me respondió y al hacer un recorrido del departamento me di cuenta que no estaba. ¿Y está donde se metió? Pensé. Regresé nuevamente a la habitación y me senté sobre la cama, ahí fue cuando vi que había un papel en la mesita de luz, un papel que antes no estaba. No entendía nada de lo que estaba pasando pero terminé leyendo el papel.
“Peter: Para cuando estés leyendo esta carta yo ya no voy a estar, tranquilizate un minuto y escucha, bueno, mejor dicho lee. Viajé a México para resolver unos problemas familiares, temas complicados que tengo que solucionar. No te voy a hacer ninguna promesa porque no quiero volverte a fallar, pero voy a hacer todo lo posible para volver. No quiero que pienses en mi ni que me llames, por favor, me sentiría muy culpable si me entero que estas sufriendo por mi partida. Se feliz mi amor, cuando pueda voy a volver porque lo único que quiero es estar con vos. Perdoname. Te amo. Firma: Lali”
Sentí como una puñalada en el pecho. Esto no podía estar pasando, necesitaba saber que todo esto era mentira, volver al living y que ella esté ahí preparándome el desayuno. Que ingenuo que soy, ella ya no estaba acá. ¿Pero por qué? ¿Por qué se había ido? ¿Qué problemas familiares? Me encontraba completamente confundido, ninguna de sus palabras me cerraban y me estaba empezando a volver loco. “No te voy a hacer ninguna promesa porque no quiero volverte a fallar, pero voy a hacer todo lo posible para volver”, releí. ¿CUÁL SERÍA EL IMPEDIMENTO PARA QUE VUELVA? Expresé en voz alta. ¿Qué carajo le pasaba a esta pendeja? La verdad que no entendía nada. Y el último “perdoname”. ¿Qué la perdone por qué? Una carta muy confusa, yo necesitaba una explicación, claramente no me iba a quedar con las manos cruzadas, y más vale que me atienda el teléfono porque la pensaba llamar. Agarré el celular y marqué su número, su celular estaba apagado. Seguramente estaba en pleno vuelo, tenía que llamar maso menos a la noche. Suspiré dejandome caer por completo en la cama. ¿Y si me estaba abandonando otra vez? ¿Y si no pensaba volver? ¿Y si acaso la noche que pasamos ayer había sido la despedida?  Miles de preguntas me empezaron a torturar, no encontraba ni una respuesta. Algo tenía que hacer, no pensaba quedarme acostado ahí abriéndole la puerta a la derrota, no señor. Saqué de mi bolso una campera, me la puse, agarré todas mis pertenencias y salí rumbo a la casa de la persona que seguramente me iba a poder brindar la información que necesitaba, 
Eugenia.

-Continuará…


Importante! Temo por mi vida ajaja, no se olviden que las re quiero y que soy un amor, ah re. Fuerte el cap, mucho para leer y medio denso porque no hay diálogos pero espero que todas hayan podido leer todo sin saltearse nada. Bueno nada, no se enojen, por lo menos fui buena y subí rápido el cap por más de que en el cap que subí ayer no habían tantas firmas. Disfruten lo que queda del finde y gracias por leerla siempre.

MÍNIMO 30 COMENTARIOS & VUELVO A SUBIR. (FIJENSE SI TODAS LEYERON EL CAP. ANTERIOR)


PD: Este cap va dedicado a @va_leen que me pidió.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Novela laliter. Capítulo 46


CAPITULO 46

Cuenta Peter:
Luego del entrenamiento me dirigí al vestuario para bañarme y cambiarme para la fiesta. Me quedé hablando un rato con los chicos en el club y después me subí al auto y me fui directo a la casa de Nicolás, donde también se encontraba Victorio. Entre los tres movimos todos los muebles de lugar, colocamos los parlantes en diferentes lugares de la casa y ordenamos todo el alcohol en la heladera grande. Nicolás agarró la notebook y nos sentamos en el sillón para armar una nueva lista de reproducción con todas las canciones que íbamos a pasar en la fiesta.

-¿Quién se va a ocupar de pasar la música? – preguntó Nicolás

-Nos vamos turnando-respondí- No hay problema con eso- agregué

-¿No podemos invitar a otras chicas? – preguntó Victorio- A las del curso ya las conozco, es re aburrido- agregó

-Es una fiesta del curso, no podemos invitar a otra gente- le respondió Nicolás mientras organizaba las canciones

-Tengo una idea- exclamó Victorio

-¿Cuál? – le pregunté- Me dan miedo tus ideas- agregué y me reí

-Podemos invitar a alguien que ya no está más en el colegio pero formó parte del curso- explicó- ¿No cuenta? – agregó

-¿Quién se te está cruzando por la cabeza? – le preguntó Nicolás mirándolo

-Natalia Melcón- respondió- Le puedo decir que se venga con una amiga- agregó

-Bueno está bien, invitala- le dije- ¿Tenés el número? – agregué

-Sí, obvio que tengo el número- me respondió- Siempre le tuve ganas – agregó

-Bueno, llamala entonces y no molestes- le dijo Nicolás y se río

-¿Quéres pasarte las canciones de mi ipod? – le pregunté a Nicolás

-Bueno, dale- me respondió- ¿Lo tenés acá? – agregó

-Y si, si no no te lo estaría ofreciendo- le dije y me reí- Tomá- agregué sacándolo del bolso y dándoselo

Cuenta Lali:
Me encontraba con Eugenia en la cocina de su casa preparándonos algo para cenar. Luego de comer, nos empezamos a vestir y a maquillarnos. Cuando se estaba haciendo la hora, llamamos a un radio taxi,  y mientras esperábamos que llegue nos terminamos de producir.

Cuenta Peter:
Se hizó la hora. Colocamos en una mesa al costado la notebook y pusimos un poco de música. De a poco iban llegando todos, algunos traían botellas de alcohol, y otros no traían nada. Cuando ya estaban todos, Nicolás se fue a ocupar del tema de la música y todos empezamos a bailar. Me dirigí a la cocina a prepararme un fernet y luego volví a la pista con el vaso en la mano.

Cuenta Lali:

"Ella es un camuflaje, usa su disfraz pa´esconder lo que en verdad no conocen de ella, ella es un camuflaje, no le importa na´, obtiene lo que quiere siendo la más bella."

Me dirigí al medio de la pista con Candela y Eugenia y nos pusimos a bailar. Nos descontrolabamos con la música. A los minutos se acercó Gastón y me puse a bailar con él, mientras que Eugenia bailaba con Victorio y Candela con Agustín. Estabamos disfrutando al máximo de la fiesta. Me dirigí a la cocina a buscar un trago y luego volví.

Cuenta Peter:

"Yo te lo dije no me iba a enamorar, te lo advertí a ti my girl, que al otro día nos íbamos a olvidar, que no nos íbamos a llamar. Y fue un placer, tenerte hasta el amanecer, por si acaso baby no te vuelvo a ver."

Caminaba bailando con el vaso de fernet en la mano por todos lados, me puse a conversar con Gastón y le dije que hoy se controle con el alcohol porque si no nunca iba a poder conquistar a Rocío. Nicolás saltaba de un ritmo de música a otro todo el tiempo, le hice señas para que no saltee tanto y se río. Me acerqué a Lali que estaba tomando un trago cerca de la pared.

-¿Qué dice la novia más linda del mundo? –le pregunté

-Muy buena la fiesta- me respondió- Al final no faltó nadie del curso- agregó

-Si, por suerte no faltó nadie- le dije- Y espero que todos falten mañana- agregué

-Esperemos- me dijo- La fiestá en la casa de Gastón va a estar buenísima- agregó

-¿Proyecto Riera? – le pregunté y me reí- Sí, ya quiero que llegue esa fiesta- agregué

-Hay que organizarla bien, igual- me dijo

-Sos tan linda, mi amor- le dije pegándome más a ella

-¿Sí? – me preguntó rodeando mi cuello con sus brazos

-Sí, la más linda de todas- le dije rozándole la nariz- Te amo- agregué besándola

-Chicos, chicos- dijo Candela interrumpiéndonos

-¿Qué pasa Cande? – le preguntó Lali

-Tengo que contarte algo, urgente- dijo ella

-¿Y a mi no me lo vas a contar? – le pregunté

-No- me respondió llevándose a Lali

-Así quedamos eh- le grité mientras se iba

Me quedé bailando en el medio de la pista mientras me terminaba el vaso de fernet. Luego me fui a la cocina a llenarme el vaso y volví. Se me acercó Victorio.

-Veni, haceme la segunda- me dijo agarrandome

-¿Con qué? –le pregunté sin entender

-Vos seguime- me dijo empezando a caminar

"Tu eres mi chica especial con la que siempre quiero estar, apareciste en mi sueños y no quiero despertar. Tu eres mi chica especial la que mi corazón quiere amar para toda la eternidad".

Nos acercamos a donde estaban Natalia Melcón y la amiga. Les hablamos un poco y luego Victorio le hizó señas a Nicolás para que le ponga una buena canción y la sacó a bailar a Natalia mientras yo sacaba a bailar a la amiga. Bailé unos minutos con la amiga, luego le agarré la mano y la hice dar una vuelta y me fui. Fui a buscar un trago a la cocina y me acerqué a Rocío que se encontraba sola apoyada contra la pared.

-¿Todo bien? –le pregunté dándole el trago

-Sí, aca ando- me respondió- ¿Vos todo bien?- agregó

-Yo perfecto- le respondí- ¿Aburrimiento o depresión amorosa? – le pregunté mirándola fijo

-Un poco de las dos- me respondió y se río

-¿Bailas? – le pregunté agarrándola de la mano y llevándola al centro de la pista

Bailamos unos minutos. Luego le hice señas a Gastón sin que ella me vea, le agarré la mano y le hice dar una vuelta dejándosela a Gastón para que baile con ella. Me fui a donde estaba Nicolás.

-Cambio- le dije parándome delante de la notebook- Andá a bailar que me ocupo de la música- agregué dejándo el vaso a un costado

Puse varios temas mientras veía como Gastón bailaba con Rocío. Luego observé que se fueron los dos a sentar y comenzaron a hablar, elegí alguna canción especial y cuando él me miró, la puse y le guiñé el ojo. Seguí poniendo música y miraba a todos mientras movía la cabeza al ritmo.

-Vico, vico- lo llamé cuando lo ví pasar cerca- Ocupate de la música- le dije tomándome lo que quedaba del vaso y yendo a la cocina a buscar más

Volví a la pista bailando y con el vaso en la mano, pero me frenó Mariana.

-No tomés más- me dijo sacándome el vaso

-Pero no tomé casí nada- le reproché

-Si, ya te vi un montón de veces ir a la cocina- me dijo- No tomes más- me advirtió yendose con mi vaso

Cuenta Lali:

"Yo me le acerqué, fijo la miré, le ofrecí un trago al oído le dije, que si estaba soltera o estaba casada, ella me dijo tranqui que nada pasaba. Yo me le acerqué, fijo la miré, y entre un par de copas, una nota loca, ella me dijo tranqui que nada pasaba."

Me encontraba bailando en el medio de la pista cuando me sonó el celular, tenía varios mensajes de texto. Me corrí de la pista, los leí y guardé el celular. Estaba por volver a meterme en la pista pero se me acercó Rocío, me la quedé mirando para ver que quería.

-¿Podemos hablar? – me preguntó

-Sí, ¿Qué pasá?  - le dije- Te escucho- agregué cruzándome de brazos

-No quiero que las cosas queden mal entre nosotras, yo sé que me equivoqué y no quería meterme con tu novio, no lo hice apropósito. En serio, ya no me pasa nada con él- me explicó

-Está bien- le dije- ¿Algo más? – agregué suspirando

-Sí, porque desde que pasó lo de Peter que estoy sola porque las chicas ya no me hablan, y yo no quiero perder la amistad que tenía con ellas- me dijo

-Bueno, pero eso hablalo con ellas, no conmigo- le dije- Ahora si me disculpas, voy a bailar- agregué sonriéndole falsamente y yéndome

Seguí bailando con todos mis amigos en el medio de la pista, de repente me sacó a bailar Pablo.

Cuenta Peter:

"Dale, dale don dale, pa´ que se muevan la yale, pa´activar los anormales.."

Estaba bailando con mi mejor amiga cuando observé que Pablo estaba bailando con Lali y de a poco se le iba acercando y por momentos me miraba para provocarme. La dejé a Eugenia y me acerqué disimuladamente mientras bailaba.

-No te hagas el vivo porque te voy a matar- le advertí a Pablo en el oído- ¿Todo bien? – les pregunté metiéndome en el medio de los dos

-Sí, todo bien- respondió Pablo- Me voy a buscar un trago – dijo yéndose

-No seas celoso- me reprochó Lali mirándome

-Y bueno, le dije que no se te acerque y se te acerca- le expliqué

-Pero no me importa Pablo, bobo- me dijo- Te amo- agregó besándome

Ya eran las 4 de la mañana y todos seguíamos bailando. Hacía mucho que no teníamos una fiesta con todo el curso.

Cuenta Lali:
4:30 de la mañana. Nicolás volvía a ocuparse de la música. Se me ocurrió una idea para cambiar un poco la música ya que hasta ahora era la mayoría reggaeton, y había que darle un cambio. Me acerqué a donde estaba Nicolás y le propuse que ponga una canción, me miró extrañado, la conocía la canción pero no se le había ocurrido ponerla, tampoco la tenía. La buscó en youtube, la puso y subió el volumen. Al principio todos miraron como diciendo, ¿Qué es esto? Pero después se coparon todos, e hicimos un trensito y bailamos por toda la casa.

"03, 03, 4,5,6, el teléfono dice que tu no estás, contesta y ven, que necesito acariciar tu piel. ¿Dónde andarás mientras mi cuerpo te desea ya?" 

-03, 03, 4,5, 6- cantamos todos mientras bailabamos en el trensito –Tu teléfono sigue sin contestar- agregamos todos

Seguimos bailando todos y después Victorio empezó a poner cuarteto. Así seguimos hasta las 5:30 de la mañana que todos comenzaron a irse yendo. Peter se me acercó y me sacó a bailar y nos quedamos hasta que todos se fueron.

-¿Te llevo a tu casa, mi amor?- me preguntó

-Bueno, dale- le respondí

-Nico, deja todo así que mañana vengo a ayudarte a acomodar todo- le dijo Peter mientras nos íbamos

Nos subimos al auto y me llevó hasta el departamento. Subió conmigo porque me dijo que tenía que hablar algo con Stéfano, que se encontraba despierto porque recién llegaba de un boliche. Mientras yo me dirigí a mi habitación y me quedé pensando en todo.

-Mi amor, ya me voy- me dijo Peter entrando a mi habitación- Que descanses- agregó dándome un beso y dándose vuelta para irse

-No, pará- le dije frenandolo y agarrándolo del brazo

-¿Qué? – me preguntó dándose vuelta hacia mí

-Quiero que te quedes- le dije acercándome más a él- Quiero pasar la noche con vos- agregué

Me sonrío y comenzó a besarme. Cerré los ojos y nuestros besos se fueron convirtiendo en besos apasionados. Lentamente nos fuimos deshaciendo de toda la ropa que sobraba y terminando acostados sobre la cama. Nos entregamos el uno con el otro, y entre besos y caricias me volvió a hacer su mujer.

-Continuará…


Importante! GRACIAS POR LAS 41.245 VISITAS! Perdón por tardar en subir, pasa que estuve sin internet, mil perdones. Espero que les guste el capítulo y se viene el capítulo más esperado. ¿Lali se tomará el avión? Mmm eso lo sabrán en el capítulo 47 así que los espero nuevamente aquí. Gracias por todas las firmas, termino de escribir esto y YA me las pongo a responder. Gracias totales y también thank you por la buena onda de siempre. Si alguien está aburrido o tiene ganas de hacerme una pregunta les dejo mi ask: http://ask.fm/julietlanzani Copense men! Ahora sí, besitos! Ah y que hayan pasado un finde increíble y que lo terminen al máximo, quedan 2 días, disfruten que la vida es bella.


FIRMEN GENTE BELLA!